Alfredo Vásquez | Strategic Design Lead

Publicado el: July 2019

Publicado en: Innovación

¿Qué es esto de

¿Qué es esto de "la innovación"?

En estos tiempos, se habla mucho de “innovar” para poder mantener la rentabilidad de los negocios y, de esta manera, seguir funcionando. Pero… ¿qué significa realmente innovar en este contexto? ¿Todos podemos hacerlo o se requiere de especialistas para esta labor?

Empecemos por definir qué NO es innovación:

  • Innovar no es lo mismo que la creatividad, aunque sí ocurre dentro de un proceso creativo.
  • Innovar no es lo mismo que inventar: no crea algo desde cero, sino que generalmente utiliza tecnología y/o recursos ya disponibles para llegar a una solución.
  • Innovar no es una estrategia, sino un elemento clave dentro de la estrategia de transformación digital de un negocio.

Innovar ES:

  • Resolver un problema real —un verdadero punto de dolor o “pain point” dentro de la experiencia del usuario—, poniendo en el centro de la solución a la persona que lo sufre, de modo que esta se perciba como de alto valor.
  • Generar un impacto positivo tanto para el negocio (económico) como para el usuario (resolviendo su problema).
  • Tener la actitud de hacer las cosas de otra manera para mejorar la situación actual, porque no podemos esperar un resultado distinto haciendo siempre lo mismo.
  • Ser capaz de colaborar con un equipo multidisciplinario (o multiárea) en la solución de algo, de forma transparente, y dejar de trabajar de manera aislada, como una caja negra. Es decir, trabajar “con” otros colaboradores y no “para” ellos.
  • Notar que cada área de una organización está compuesta por personas como tú, y que las interacciones pueden ir más allá de enviar correos.
  • Tener una cultura de confianza en que el otro hará bien su parte, y aceptar el riesgo que eso implica.
  • Aceptar el error como aprendizaje y no cargarlo como un estigma.
  • No enamorarse de la solución sino del problema, para que la investigación rinda frutos.

La verdadera tarea al empezar un proyecto de innovación es identificar los puntos de dolor de nuestros usuarios. Para esto existen varias metodologías y frameworks (marcos de trabajo) que facilitan la labor; sin embargo, cada proceso de innovación es distinto, y lo único constante es la incertidumbre de cada proyecto. No existe un solo camino para innovar, ni una regla o receta exacta de cómo hacerlo, pero sí hay directrices que orientan el proceso. Algunos ejemplos son el Design Thinking, el Lean UX o el Service Design.

Buscar solución a los problemas de una forma distinta es una actividad natural del ser humano para sobrevivir. En ese sentido, cualquier persona es capaz de innovar: no es necesario haber estudiado ingeniería, diseño industrial o psicología para poder hacerlo. Sucede algo parecido con las abejas: su cuerpo no es aerodinámico para volar, pero vuelan igual. Por suerte, las abejas no saben de aerodinámica.

¡Seamos como las abejas! Deshagámonos de las trabas autoimpuestas y empecemos a innovar ya.