Alfredo Vásquez | Strategic Design Lead

Anticipo POS: Acceso Financiero en el Punto de Venta

Liderazgo de Equipo y Diseño de Contenido en un Producto Financiero Nuevo

Industria: Fintech · Banca PYME · Productos Financieros

Cliente: BBVA Perú

Año: 2023

Contexto

En 2021 BBVA identificó una brecha en su portafolio para negocios: los comercios que cobraban con el POS del banco no tenían forma de ser evaluados en línea ni acceso a un financiamiento completamente digital. El scoring crediticio tradicional dejaba fuera a muchos de ellos, y la originación seguía siendo presencial y manual.

Anticipo POS se diseñó para cerrar esa brecha con un mecanismo distinto: el propio historial de ventas del comercio sirve como base de evaluación, y el préstamo se paga solo cuando hay ventas — un 35% de lo recaudado cada día, hasta cubrir el total en un plazo de 120 días. Sería el primer producto de BBVA Perú pagable en línea de principio a fin.

Anticipo POS llegó a mitad de los tres años que lideré diseño en BBVA Perú. Para este producto lideré un equipo de cuatro — un UX Designer, un Visual Designer, un Content Designer y un QA — y coordiné con los líderes de producto del holding la co-creación de la primera versión que saldría al mercado peruano.

Un Producto Sin Referente

El problema de diseño no era la interfaz. Era que ningún usuario tenía con qué comparar este producto.

Un préstamo personal se entiende porque todos conocen uno. Anticipo POS no se parecía a nada que un comerciante peruano hubiera contratado antes: la evaluación no miraba su historial crediticio sino sus ventas, y el pago no era una cuota fija mensual sino un descuento variable sobre la recaudación diaria — que además no ocurría los días sin ventas. Tres mecanismos nuevos al mismo tiempo.

El riesgo de eso no era una mala experiencia: era regulatorio. Si el comerciante no entendía cómo funcionaba el cobro en el momento de contratar, el resultado no sería frustración sino reclamos, contracargos y exposición ante el regulador. La claridad no era una preferencia de diseño; era un requisito del producto.

Las tres reglas del producto —cobro sobre ventas, tasa según monto, plazo de 120 días— antes de cualquier simulación.

Aprender el Producto Antes de Diseñarlo

Antes de que el equipo tocara una sola pantalla, trabajé con las áreas legal y de producto para entender el mecanismo en todas sus dimensiones: qué es exactamente una venta neta, qué pasa si un día no hay ventas, qué pasa si el descuento no alcanza a cubrir el interés corrido, qué ocurre al llegar a la fecha límite con saldo pendiente.

Ese trabajo previo es lo que hizo posible el resto. No se puede escribir con claridad sobre algo que uno mismo no termina de entender, y en un producto regulado cada simplificación mal hecha es un problema legal.

Mostrar el Mecanismo en Vez de Explicarlo

El principio que ordenó el diseño fue que el usuario reconociera cómo funciona el producto en el momento de usarlo, en lugar de tener que recordar algo leído tres pantallas atrás.

La decisión que más definió el producto fue no explicar el descuento del 35% con palabras. En vez de eso, el producto lo muestra funcionando: cinco días de ventas reales, con el cobro que corresponde a cada uno — incluyendo el día en que no se vendió nada y por lo tanto no se cobró. El comerciante ve el mecanismo operando sobre cifras concretas antes de comprometerse con nada.

El cobro del 35% aplicado a cinco días de ventas. El día 2, sin ventas, no hay cobro.

El mismo criterio ordenó la simulación: en cada paso del flujo permanece visible el resumen de las condiciones —capital, interés, importe total, tasa, porcentaje de descuento y fecha límite— para que ninguna decisión dependa de recordar una pantalla anterior.

Simulación: las condiciones completas permanecen a la vista mientras el usuario decide el monto.

Cuatro Personas Diseñando, Seis Áreas Aprobando

Cada texto del producto tenía que pasar por seis áreas con prioridades distintas: legal necesitaba precisión regulatoria, seguridad validaba el tratamiento de datos, marketing cuidaba el tono, riesgos definía el mecanismo de cobro, desarrollo acotaba lo viable y diseño holding exigía consistencia con el sistema global. Al mismo tiempo, el producto se construía en paralelo con el equipo del holding, que estaba definiendo su propia versión.

Sostener a un equipo de cuatro personas trabajando con esa cantidad de revisores exigía que las decisiones dejaran de discutirse por preferencia. Para eso dirigí la aprobación de un Content Deck: un documento donde cada texto del producto queda registrado junto a la razón legal y de uso que lo justifica. A partir de ahí, las revisiones dejaron de ser conversaciones sobre redacción y pasaron a ser validaciones sobre un fundamento ya escrito.

Los términos técnicos que no podían eliminarse —TCEA, venta neta, interés compensatorio— se resolvieron con explicaciones que aparecen en el momento exacto en que el usuario probablemente se pregunta qué significan, no en un glosario aparte.

Los términos regulatorios obligatorios, explicados donde aparecen.
Preguntas frecuentes dentro del flujo, no en una sección aparte.

Impacto

  • Primer producto de BBVA Perú con contratación y pago completamente digitales, de punta a punta
  • Evaluación crediticia basada en el historial de ventas con POS en lugar del scoring tradicional, abriendo acceso a negocios que el modelo estándar dejaba fuera
  • Diseño aprobado por el equipo de Diseño Holding como patrón escalable, replicable en otros mercados del grupo
  • Primera versión del producto co-creada con los líderes de producto del holding, con Perú como mercado de salida
  • El Content Deck quedó como fuente de verdad compartida para producto, legal y marketing en las iteraciones posteriores
El flujo de contratación completo, de la oferta a la operación exitosa.

El Framework

Lo que me dejó Anticipo POS: en un producto financiero nuevo, el contenido no es la capa final del diseño — es la estructura. Un mecanismo que el usuario no puede reconocer mientras lo usa no es un problema de comprensión, es un riesgo regulatorio. Y cuando seis áreas tienen que aprobar cada palabra, dejar escrito por qué se eligió cada texto libera al equipo de defenderlo una y otra vez.